Alergias respiratorias, irritantes y desencadenantes ambientales
Las alergias respiratorias pueden favorecer inflamación, congestión y mayor sensibilidad bronquial ante polvo, ácaros, polen, humedad u otros elementos del entorno. El humo, los aerosoles, la contaminación y los cambios bruscos de temperatura también pueden provocar síntomas sin que exista una alergia específica. Identificar en qué lugares o circunstancias aparecen las molestias permite diferenciar un desencadenante habitual de una exposición que requiere medidas preventivas adicionales.